La Comisión Europea ha aprobado el plan de Polonia para prohibir los cigarrillos electrónicos desechables con nicotina, aceptando su argumento de que las restricciones actuales no han logrado mantener estos productos fuera del alcance de los niños.
La decisión, adoptada el 14 de septiembre, despeja un obstáculo de la UE para la prohibición propuesta. Todavía no hay una fecha fijada para que se retiren estos productos de la venta.
Bruselas concluyó que la medida era «justificada, necesaria y proporcionada» para proteger la salud pública, citando el consumo de cigarrillos electrónicos entre los jóvenes, el rápido crecimiento del mercado de los desechables y los residuos que generan los dispositivos de un solo uso.
Los cigarrillos electrónicos recargables y los dispositivos que usan cartuchos reemplazables no entran en la categoría de productos desechables a la que se refiere la decisión.
¿Qué ha aprobado Bruselas?
La propuesta más amplia de Polonia prohibiría la venta de cigarrillos electrónicos desechables, tanto con nicotina como sin ella. Sin embargo, esta decisión de la Comisión solo afecta a los productos que contienen nicotina, que entran dentro de la Directiva de la UE sobre productos del tabaco.
Las disposiciones relativas a los productos sin nicotina se notificaron mediante un procedimiento de la UE independiente para los reglamentos técnicos.
Polonia presentó su propuesta de prohibición de los cigarrillos electrónicos con nicotina para su aprobación el 3 de abril. La Comisión solicitó más pruebas en junio, y las autoridades polacas proporcionaron información adicional en julio.
La decisión, firmada por el comisario de Salud, Olivér Várhelyi, reconoce que la prohibición cumple los requisitos que permiten a un Estado miembro prohibir una categoría de productos del tabaco o productos relacionados por motivos de salud pública.
Consumo entre los jóvenes e incumplimientos de las normas vigentes
Las autoridades polacas señalaron una encuesta escolar de 2024 en la que el 37,2 % de los jóvenes de 15 y 16 años afirmaron haber usado un cigarrillo electrónico en los últimos 30 días. Entre los de 17 y 18 años, la cifra era del 50,9 %.
Esas cifras se refieren a los cigarrillos electrónicos en general. Las autoridades también presentaron pruebas de que los desechables resultan atractivos para los jóvenes porque son fáciles de usar, tienen diseños atractivos y suponen un gasto inicial reducido.
Las ventas comunicadas por los fabricantes e importadores subieron de 52 000 dispositivos desechables en 2016 a más de 60 millones en 2024, según el informe polaco.
Las inspecciones también sacaron a la luz incumplimientos generalizados de la normativa vigente sobre productos. De las 772 muestras de cigarrillos electrónicos desechables analizadas en 2025, solo 126, es decir, el 16 %, cumplían con el requisito de que la capacidad del depósito no superara los 2 ml.
La Comisión reconoció «las importantes dificultades a las que se enfrenta Polonia a la hora de hacer cumplir la prohibición de venta a menores».
Las autoridades polacas argumentaron que los menores de 18 años aún podían conseguir cigarrillos electrónicos a través de adultos y canales informales, a pesar de las restricciones en la venta, la publicidad y las máquinas expendedoras. La Comisión aceptó que unas medidas menos restrictivas no lograrían el mismo nivel de protección de forma tan eficaz ni tan rápida.
Los cigarrillos electrónicos reutilizables quedan fuera de la prohibición
La evaluación de la Comisión concede gran importancia a la prevención del consumo de nicotina entre los jóvenes. También recoge la postura de Polonia, que se basa en la opinión de la Organización Mundial de la Salud de que no se ha demostrado que los cigarrillos electrónicos sean eficaces para dejar de fumar a nivel poblacional.
Hay pruebas de que los cigarrillos electrónicos con nicotina pueden ayudar a los fumadores a dejar de fumar. La revisión actual de Cochrane encuentra pruebas de alta certeza de que aumentan las tasas de abandono del tabaco en comparación con la terapia de sustitución de nicotina, como los parches y los chicles.
La Comisión tuvo en cuenta explícitamente el alcance limitado de la prohibición, describiéndola como menos restrictiva que prohibir todos los cigarrillos electrónicos con nicotina, incluidos los productos reutilizables.
Las preocupaciones medioambientales constituyeron otra justificación. La decisión destaca los residuos de plástico, pilas y sustancias químicas que se generan tras el uso de cada dispositivo desechable.
Las autoridades polacas argumentaron que retirar los productos del mercado permitiría abordar ese problema de los residuos desde el origen, reduciendo así la dependencia de los sistemas de recogida y reciclaje, que consideran insuficientes.

