
Las señales de Donald Trump han arrojado una nueva incertidumbre sobre los planes estadounidenses de restringir los productos de vapeo aromatizados, ya que la administración sopesa la prevención juvenil frente al consumo por parte de adultos y las preocupaciones de la industria.
Trump dijo que se reuniría con representantes de la industria del vapeo, profesionales médicos y funcionarios estatales para «encontrar una solución aceptable» al «dilema del vapeo y los cigarrillos electrónicos», y añadió que «la salud y la seguridad de los niños, junto con los puestos de trabajo, serán el centro de atención».
Anteriormente había indicado que los próximos pasos se anunciarían esta semana, pero ahora ese calendario parece poco claro.
Plan anterior: una amplia prohibición de sabores
En septiembre, la administración anunció planes para retirar del mercado todos los productos para vapear con sabores, excepto el sabor a tabaco. El objetivo de la propuesta era abordar el aumento del consumo entre los jóvenes, ya que los sabores dulces y de menta se identificaron como un factor clave de consumo entre los adolescentes.
La política que se está estudiando se aplica a los productos de nicotina regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Los productos que contienen THC siguen siendo ilegales a nivel federal y han sido identificados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades como factor principal en los casos de lesiones pulmonares relacionadas con el vapeo.
Junto con las restricciones de sabores, la administración también ha señalado como parte de su enfoque el aumento de la edad legal para comprar tabaco y productos de nicotina a los 21 años.
Reacción de ambas partes
Los grupos de la industria y los defensores del vapeo han argumentado que una prohibición total de los sabores podría tener consecuencias no deseadas, como repercusiones en pequeñas empresas como las tiendas de vapeo y una reducción de las opciones para los adultos que utilizan productos aromatizados.
Gregory Conley, de la Asociación Americana de Vapeadores, dijo que elevar la edad de compra e introducir restricciones de venta más estrictas sería más eficaz que la prohibición.
Las organizaciones de salud pública, incluida la Campaña para Niños Libres de Tabaco, han advertido de que cualquier retroceso o prohibición parcial podría debilitar los esfuerzos para frenar el vapeo juvenil. El grupo afirmó que las exenciones, como permitir el mentol y prohibir otros sabores, reducirían la eficacia de la política.
Los funcionarios de la Administración dicen que están intentando equilibrar estas preocupaciones contrapuestas, citando tanto el papel potencial de los vapes como alternativa para los fumadores adultos como el riesgo de que aumente el consumo de nicotina entre los jóvenes.
Tensiones internas sobre las aprobaciones de sabores
Al mismo tiempo, en el gobierno federal se está desarrollando otro debate político sobre la conveniencia de permitir la comercialización de más productos de vapeo aromatizados.

La Casa Blanca ha expresado su apoyo a la ampliación del acceso a los productos aromatizados para adultos, mientras que Marty Makary, jefe de la Administración de Alimentos y Medicamentos, se ha opuesto a autorizar sabores adicionales, según informes que citan documentos y funcionarios de la agencia.
El desacuerdo ha aflorado en el caso de Glas, un fabricante con sede en California que pretendía obtener la autorización para su dispositivo G2 y varias cápsulas aromatizadas. Los registros internos de la FDA muestran que los científicos de la agencia recomendaron la autorización de varios productos, incluidos los mentolados y los de sabores frutales, antes de que la alta dirección detuviera el proceso.
Hasta ahora, sólo se ha autorizado la comercialización del dispositivo y de una vaina con sabor a tabaco. Otros sabores, como mango, arándanos y mentol, siguen en estudio.
La FDA ha dicho que necesita más tiempo para evaluar las solicitudes, incluidas las pruebas sobre si los productos aromatizados ayudan a los adultos a dejar de fumar y cómo se gestionan los riesgos de acceso de los jóvenes.
Pruebas y retraso normativo
Glas presentó estudios en los que participaron unos 400 fumadores adultos, en los que se informaba de reducciones en el consumo de cigarrillos y de algunos cambios completos entre los participantes que utilizaban sus productos. La empresa también ha destacado la tecnología de verificación de la edad integrada en su dispositivo, afirmando que los usuarios menores de edad no pudieron activarla en las pruebas.
A pesar de ello, la dirección de la FDA ha aducido una experiencia limitada en la evaluación de dichos controles de acceso y ha retrasado las decisiones sobre los productos aromatizados.
La empresa afirma que su solicitud ha estado en estudio durante casi cinco años, lo que excede el plazo legal de revisión, y argumenta que las recomendaciones científicas de la agencia no se han reflejado plenamente en las decisiones finales.
Todavía no está clara la orientación política general
Funcionarios como Robert F. Kennedy Jr. han dicho que la administración está trabajando para aumentar la disponibilidad de productos de vapeo que puedan utilizar los adultos para dejar de fumar.
El borrador de las directrices de la FDA publicado en marzo sugiere que la agencia podría considerar la autorización de ciertos sabores, como la menta o el café, que se consideran más atractivos para los adultos, mientras se mantiene la cautela con la fruta y otros sabores dulces.
Por ahora, tanto la prohibición más amplia de sabores como la aprobación de productos individuales siguen sin resolverse. El resultado dependerá de los debates en curso entre la Casa Blanca, los reguladores y las partes interesadas, sin que se haya confirmado un calendario para las decisiones finales.

